El Departamento de Geografía e Historia ha diseñado y realizado el centro de interés titulado "El mundo a través de los libros", a partir del cual han organizado también un concurso literario:
Bases del concurso
El Departamento de Geografía e Historia convocó en el mes de abril un concurso de relatos sobre viajes dentro del Centro de Interés en la Biblioteca "El mundo a través de los libros".
Nuestra intención era hacer comprender a nuestros alumnos que los libros nos permiten viajar, conocer otros lugares, ver cómo son los habitantes de esos sitios en los que jamás hemos estado. Pero también nos permite viajar la escritura. Cuando escribimos podemos recorrer libremente lugares reales, lugares imaginados o nuestro interior, por donde también podemos realizar un viaje apasionante.
De entre los relatos de viajes presentados por nuestros alumnos hemos seleccionado los siguientes:
Pompeya
Flor Uriarte Pazos. 4º ESO A.
Una de las cosas más interesantes que le puede ocurrir a alguien es poder pisar el mismo sitio donde, en tiempos pasados, otros también lo hicieron.
Algo así me ocurrió cuando pude ir a Pompeya. La ciudad se encuentra en un lugar precioso, parece una postal: la montaña a lo lejos, el cielo azul fuerte y el verde de los campos rodeaban sus ruinas.
Yo, que al principio pensaba que no me iba a gustar, quedé absolutamente impresionada al ver lo bien conservados que se encontraban algunos de sus edificios. Entre estos se podía visitar la basílica y el mercado, en el que, como hoy ocurre, los puestos se disponían en los bajos de las casas y alrededor de las plazas. Además, existía una plaza pequeña cuyo centro se dejaba para el comercio de animales.
En Pompeya, como en cualquier ciudad romana, todas las calles salían del Cardo y el Decumano formando cuadrículas. Y, siguiendo el recorrido de algunas calles, pude apreciar los bares, donde se observaban los mostradores con orificios grandes y pequeños para colocar las ánforas de vino. También se pueden visitar algunas casas que actualmente se encuentran en periodo de restauración, en las que se pueden ver maravillosos frescos como los de la Villa de los Misterios.
Las casas aquí tenían una estructura muy similar: un patio a la entrada con el techo abierto en su centro, un patio interior (donde se encontraban los comedores), los dormitorios y en una zona retirada las letrinas y la cocina.
Hoy en día se puede visitar un jardín botánico, donde se cultivan las plantas más comunes que se plantaban en la época romana.
Lo que más me impresionó fue un pequeño museo en el que se exponían los moldes de personas y animales tal y como quedaron tras la enorme explosión que firmó el fin de esta hermosa ciudad. En ellos se podían ver las expresiones de sufrimiento de aquellas personas.
Aún así no todo fue bonito, debido al hallazgo entre las ruinas de un moderno bar que rompe totalmente con la belleza de este lugar italiano.
Ya para terminar, si tuviera que describir mi viaje en una sola frase diría: “En cuanto cerré los ojos me pareció estar en una película en la que la montaña del fondo te decía: ¡Corre que soy peligrosa!”
Un viaje en el tiempo. Atenas
Ángela García Díez. 2º ESO C.
Juliette nació en el año 1.931, en Londres. Cuando tan sólo tenía ocho años, viajó con su familia a Grecia, en un importante viaje de negocios de su padre.
En Atenas se hospedaron en uno de los mejores hoteles de la ciudad, con vistas al Partenón. Juliette todavía recuerda y siempre cuenta a los nietos, una historia que la ocurrió en este viaje.
Una fría mañana del mes de enero, Juliette y su hermano Paul, se levantaron de la cama a las diez en punto, para desayunar un tazón de leche caliente y unas tostadas de mantequilla. Cuando se lo comieron todo, se prepararon rápido para ir a un museo que había al final de la calle. En el museo, compraron un libro guía en el que aparecían antiguas obras griegas. Cuando terminaron de ver el museo, se dirigieron hacia la Plaza Omonia. En el camino iban ojeando el libro, hasta que un bonito kilix les llamó la atención. En se plasmaba una imagen de los antiguos griegos olímpicos. Juliette y Paul, empezaron a tocar y señalar la imagen, a leer el texto de explicación que había a la derecha de la imagen… Empezó a hacer un extraño viento, que en dos segundos era un fuerte remolino en el que Juliette y Paul se vieron inversos. Los dos hermanos notaron como se les arrancaba su ropa y quedaban envueltos en antiguas túnicas griegas. Cuando el remolino paró, estaban en un estadio, en el monte Olimpo, viendo la imagen del kilix, pero en persona, en carne y hueso. Juliette y Paul estuvieron toda la jornada de ese día viendo las olimpiadas, y cuando terminaron, bajaron de las gradas, y salieron fuera del estadio. Mientras pensaban en cómo podían regresar al año 1939, Juliette notó algo extraño entre sus ropas, y lo cogió. Era el libro que habían comprado esa mañana en el museo. Lo abrió por la página en la que estaba el kilix y la empezaron a contemplar, pero no ocurría nada. Entonces, Paul dijo que tenía que leer el texto, tocar la imagen, señalarla, igual que cuando se dirigieron a la Plaza Omonia. Así lo hicieron. En unos segundos, sintieron la misma sensación que la vez anterior. La única diferencia era que sus ropas volvían ser las de antes y se dirigieron al hotel, a esperar a sus padres y contarles su fantástica aventura.
Viaje estelar
Carlota Condado López. 3º A.
Mi nombre es Laura y hace tan solo unas semanas mi abuelo se ha muerto y…¿sabéis que me ha contado mi madre? Cuando alguien se muere, en el cielo siempre hay una estrella que brilla más que las demás. Desde que me ha dicho eso, todas las noches, antes de irme a dormir, me asomo a la ventana a mirar las estrellas.
Ya era tarde y mi madre entró en la habitación para darme las buenas noches y me dijo que me fuera a dormir.
Esa misma noche soñé con mi abuelo, vi cómo íbamos haciendo un viaje por espacio y cómo me iba enseñando los distintos planetas, astros, galaxias…De pronto hubo unos pequeños movimientos en la nave y aterrizamos en un planeta completamente distinto a la Tierra. Mi abuelo me cogió de la mano y me dijo que estuviese tranquila, que estábamos en Saturno. Nos bajamos de la nave y caminamos unos cuantos metros, hasta que de repente… ¡aaah! ¡Ovnis! Salimos corriendo hasta llegar de nuevo a la nave. De aquí, mi abuelo me llevó a un sitio precioso, donde siempre había deseado ir. Aterrizamos en la Luna. Fue precioso, el lugar más bonito del mundo con una de las personas que más quería.
Estuvimos charlando toda la noche, jugando e incluso mi abuelo me pudo hacer un resumen de todas las vistas que había desde la Luna. Era como un trozo de queso gigante sobre el que nos habíamos apoyado.
Al rato, mi abuelo me dijo que tenía que regresar a la Tierra. Bastante desanimada, le di un abrazo y le pregunté si nos volveríamos a ver. Me dijo que todas las noches estaríamos juntos. Después de esto me fui a despedir definitivamente de él cuando de repente... ¡zas! Me desperté.
Rápidamente me asomé a la ventana y fui corriendo a contárselo a mi madre. Le dije que había visto al abuelo, que habíamos viajado juntos, y que ojalá todas las noches fueran así.
Bocos
Enrique Santamaría Graña. 3º ESO A.
Aunque pequeño, mi pueblo acogedor es. Las casas de diferentes colores y de diferentes tamaños se distribuyen sobre el terreno de forma bastante diseminada.
Antiguamente todas las casas eran blancas o de piedra. Hoy en día, todas de diferentes colores, le dan un toque maravilloso y bastante alegre al pueblo. Hasta la vieja cuadra se ha renovado y se ha convertido en el hogar de tres familias. No solo la vieja cuadra ha cambiado. Todas las casas han mudado sus antiguas piedras y colores blancos para, como ya he dicho, convertirse en colores dispares desde el amarillo hasta el rosa, pasando por el rojo y el naranja.
Pero no solo esto tiene el pueblo que lo hace especial, rodeado por un hermoso paisaje siempre verde. Mi pueblo tiene dos ríos que unen sus aguas a la altura del ya inutilizado molino. Mi pueblo da nombre a un monte, aunque este es compartido por otros. Los corzos bajan (del monte) tranquilos, al lado de la especie a la que tanto temen con razón los demás animales (también el corzo), casi sin inmutarse. Las cigüeñas se toman un descanso en su peregrinaje para comer lombrices y ratones en las huertas. Los zorros esperan inquietos a la noche de la que son dueños , en la que sacian su hambre, si hace falta hasta con las gallinas del pueblo.
También es interesante la vieja y extraña iglesia, que se comunica por un pasadizo subterráneo al palacio, que en otros tiempos, los tiempos de la familia Medinilla, tuvo importancia. Y no nos olvidemos del rollo (único en la zona) que gobierna el parque desde el cual se distribuye todo el pueblo.
Volviendo al paisaje, ¡qué bonito es el campo nevado! . Cuando las nieves hacen su presencia todo se tiñe de blanco, y entonces nos encontramos en la época más bonita (y también más fría) del año. ¡Qué bonitas pueden llegar a ser las inundaciones! , y también ¡qué dañinas!. Menos mal que el pueblo está en los pies de la montaña por lo que las aguas nunca llegan hasta donde estoy escribiendo yo (sentado en unas ruinas). También la primavera resulta precisa con sus colores y sus flores.
Y por último quiero recordar las fiestas que antes se celebraban en el pueblo (ya por San Pedro) que le daban otro aire al paisaje de lo que en tiempos pasados tuvo el título de villa.
Este es mi viaje, y no me he movido de casa. ¿Te ha gustado?
Crucero basado en hechos reales
Jennifer Huidobro. 2º ESO B.
La familia Huidobro, es una empresa situada en Villarcayo (Burgos), además de un apellido. Parte de esta familia, en concreto tres personas, emprendieron viaje de vacaciones, zarpando desde Barcelona. Una vez allí cogieron un impresionante crucero, en donde residieron semana y media. Fijaron el desembarco por varios lugares del Mediterráneo. Una vez a bordo del Costa XVN se adentraron en un mundo de sol, tranquilidad y belleza. Tras un día pasado en las instalaciones del navío, viendo el bonito mar derramando sangre azul abriendo paso al barco, la familia llagó a Malta. En el país insular de la Unión Europea al igual que todas las otras ciudades visitadas, había un gran museo donde les explico la historia de ese municipio. Pillaron un mercadillo donde la cultura Maltés era diferente a la Española, pues había venta de números animales exóticos y también de peonzas de madera son diferentes caras representativas de la ciudad. Una vez a bordo de nuevo, durmieron, cuando llegaron se despertaron en Roma (Italia), en donde visitaron centros espirituales, como el Vaticano al oeste; monumentos culturales, como la Fontana de Trevi; edificios de carácter antiguo, como El Coliseo,… En Roma residieron 3 días, durante el cuarto día Italiano se desplazaron hasta Pisa. En el municipio de la toscana vieron la torre inclinada, la catedral de mármol y numerosas plazas conocidas, con grandes fuentes. Días después se alojaron por la noche en el puerto de Sicilia, la principal isla Italiana. Allí acudieron a un antiguo teatro donde vieron la ópera de Pupi, protagonizada por la hazañas de los caballeros, estos se
representaban mediante marionetas. Empezando la segunda semana se transladaron hasta Niza (Francia). En la comuna francesa observaron varios museos de arte; la casa de Giuseppe Garibaldi, un marino, militar y forjador; y el club deportivo más importante de la ciudad. Ya finalizando la excursión fueron un poco de marcha, a Monte Carlo (Mónaco). En esta parte famosa y glamurosa fueron a ver el circuito donde tiene lugar el Gran Premio de Monte Carlo de F1; el casino; y el gran monumento junto a los jardines donde vivían los reyes: Carolina, Alberto,… de Mónaco. Una vez finalizada la salida desembarcaron otra vez en Barcelona, y de allí hasta Burgos, con otra historia bonita que contar a los siguientes sucesores.
Te pillé
Alicia Peña López. 3º ESO B.
Todo estaba listo para marcharme. Las maletas, el neceser, los zapatos… Solo me faltaba el móvil. ¿Dónde lo habría puesto? No tenía tiempo para buscarlo, así que lo dejé en casa.
Llegué tarde al autobús, por suerte no se habían ido sin mí. Allí se encontraban todos mis compañeros de clase. Nos íbamos durante una semana a Nueva York, pues habíamos ganado un concurso de relatos. El viaje era en barco y cuando llegamos al puerto nos quedamos bastante confusos. Solo había un barco de turista. Nos dijeron que ese iba a ser nuestro medio de transporte, así que cinco minutos después nos encontrábamos a bordo de “La Golondrina”(así se llamaba). El barco iba muy lento, a ese paso no llegaríamos nunca. A las doce de la noche se paró y nos dijeron que había unos “problemillas” de nada, que lo iban a arreglar y que nos fuéramos todos a dormir.
A la mañana siguiente me desperté en mitad de una playa. ¿Estaba soñando? Me pellizqué varias veces y comprobé que era real. Mis amigos estaban despertándose también. Por sus caras supuse que tampoco entendían nada y decidimos dar una vuelta para despejarnos un poco. La isla no parecía demasiado grande. Comenzamos a ascender por una montaña y nos topamos con una especie de templo. Nos adentramos en él y lo que vimos nos dejó impresionados. En el centro de la sala en la que estábamos solo había una rampa que parecía adentrarse en la tierra metros y metros. Como si fuera un tobogán, comenzamos a descender y, de pronto, todo se oscureció. No podíamos ver nada. Como por arte de magia, se encendieron unas luces. No había nadie. Estaba sola. Grité y grité como no lo he hecho en mi vida y se volvieron a apagar las luces. Seguí gritando, se encendieron y apareció un hombre a mi lado.
- Hola. ¿Qué tal todo? Bienvenida al programa “Te Pillé”.
Me quedé atónita. ¿Un programa? De repente empezó a salir gente de todas las esquinas riéndose: mis compañeros, las cámaras, otros a los que no había visto en mi vida… El presentador siguió hablando.
- Cada año escogemos un instituto para gastarle una pequeña broma, y este os ha tocado a vosotros. Espero que os lo hayáis pasado bien. Nos vemos en el próximo programa y, no lo olvidéis, hay que saber aceptar las bromas.
- Corten.
- Larguémonos de aquí.- esto lo dijo el presentador.
Así que todo formaba parte de un programa…
Como premio nos quedamos una semana en un hotel de cinco estrellas en Hawai (estaba cerca de esa isla). Al final el viaje no estuvo nada mal. Después volvimos a Villarcayo (esta vez en avión) y les contamos lo ocurrido a todos los alumnos del instituto.
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Habéis hecho unos trabajos muy interesantes, viajes al pasado o viajes interiores.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!